¿Cómo usar las lijas de modelismo?

Las lijas de modelismo son una de las herramientas más utilizadas por los artistas de este hobby ya que son necesarias al inicio de casi cualquier proyecto. Las figuras y el resto de elementos suelen necesitar eliminar algunas imperfecciones producidas durante la fabricación y la forma más común de hacerlo es lijándolas. Para hacerlo de forma correcta y que quede una superficie lista para la imprimación es necesario saber cómo usar las lijas de modelismo.
¿Qué son las lijas de modelismo?
Una lija de modelismo es una herramienta abrasiva (que desgasta o rebaja una superficie, arañándola) diseñada para trabajar con precisión sobre los materiales habituales en miniaturas y maquetas, como plásticos, resina, metal o madera. Su función principal es eliminar rebabas, suavizar imperfecciones y preparar superficies antes de procesos como el pegado, la imprimación o el pintado. A diferencia de las convencionales, en este campo se utilizan lijas con una gran variedad de grosores de grano y cortadas en trozos más pequeños que los habituales.
Aquí, la elección del grano es clave: los grandes permiten corregir defectos con mucho material, los medios son para defectos visibles pero cercanos a la superficie de la figura o a cualquier otra superficie en cuestión, y los más finos son para conseguir un acabado sin arañazos, suaves o incluso para pulidos. El uso de lijas no solo mejora la estética final, sino que también favorece la adherencia de la pintura a la superficie y la de los diferentes adhesivos, contribuyendo a resultados más limpios y profesionales en cualquier proyecto de modelismo.
¿De qué están hechas las lijas de modelismo?
La eficacia de una lija depende, además de la cantidad de grano, del material del que esté fabricado ese grano (material abrasivo). En modelismo se trabaja con varios materiales muy distintos, desde el plástico poliestireno hasta la resina y el metal blanco, y no todas las lijas son compatibles con todos ellos. A la hora de elegir la lija hay una regla infranqueable: el material abrasivo debe ser más duro que el de la pieza. Al intentar usar una lija fabricada en material blando sobre una pieza de metal, los granos se desprenderán o se desgastarán casi al instante, dejando la herramienta inservible y la pieza intacta. Por ello, se utilizan partículas de materiales de alta dureza como el carburo de silicio (típico en las lijas negras al agua), la arena de cuarcita o incluso el polvo de diamante en las herramientas de mayor rendimiento.
Existen grandes diferencias según el componente que elijas. Las lijas de papel o espuma suelen usar cuarcita y son consumibles, es decir, que se van desgastando con el uso. Por otro lado, están las limas de acero, cuya durabilidad depende de la dureza de su metal; si el metal de la miniatura es más resistente que el de la lima, se acabará rompiendo la herramienta. La excepción definitiva son las limas de diamantes, pues no existe nada más duro que el diamante. Sirven para cualquier material y, a diferencia de las de papel, prácticamente no se desgastan, por lo que pueden durar toda la vida si se les da un buen uso..
Tipos de lija de modelismo
Antes de saber cómo usar las lijas de modelismo, hay que diferenciar los distintos tipos, pues cada uno tiene matices en su forma de utilizarse. Existen muchas y en formatos muy diferentes para usar en modelismo. En Green Stuff World contamos con 4 tipos de herramientas que permiten lijar los diferentes problemas que tengan las miniaturas o cualquier otro elemento del proyecto. Las lijas se pueden clasificar de varias formas:
Tipos de lija según su estructura
1. Lija en espuma EVA. La lija está colocada sobre goma EVA, haciéndola más flexible y útil para superficies que no son rectas o irregulares en general. Para las zonas más pequeñas se venden en tiras y para las más grandes, en cuadrados de mayores dimensiones para facilitar la tarea. Todas ellas se pueden recortar para adaptarlas a cualquier superficie.

2. Lija de esponja rígida. La lija está pegada sobre una base sólida y se utiliza cuando se necesita un acabado en ángulo recto, ya que las de goma EVA se hunden y se complica dejar una superficie completamente recta.

3. Lijas de papel. Son las más conocidas ya que se usan en otras disciplinas como la carpintería. Se compone de una hoja con lija por una cara y papel por el reverso, lo que las hace muy flexibles. Se pueden pegar en cualquier superficie si se necesita para facilitar el limado de ciertas partes de un proyecto. Además, al igual que las de goma EVA, pueden recortarse con la forma que se desee usando unas tijeras o un cutter de modelismo.

4. Limas diamantadas. Las lijas diamantadas son rígidas, montadas sobre un hierro con un mango y están disponibles en distintas formas para usarlas en diferentes contextos:

• Lima de cabeza plana.
• Lima semicircular de cabeza puntiaguda.
• Lima triangular de cabeza afilada.
• Lima cuadrada de cabeza afilada.
• Lima redonda de cabeza afilada.
Por otro lado, se pueden clasificar en dos grandes grupos: las lijas que pueden usarse al agua, y las que no.
Lijas de modelismo según su forma de uso
Una lija al agua puede usarse mojada en agua o aceite. La principal razón para humedecerlas es conseguir un acabado pulido en la superficie, sobre todo cuando es aceite. También ayuda a que la herramienta no se sature de material y a prevenir rayones profundos en superficies delicadas.
Al contrario, las lijas en seco no son aptas para usar húmedas. En general, todas las que están montadas (se venden pegadas a una superficie) se pueden mojar, mientras que las de papel existen de los dos tipos, por lo que tendrás que fijarte en las especificaciones del producto antes de adquirirlo.
Lijas de modelismo según el tamaño del grano
El tamaño del grano determina la agresividad de la lija y se clasifica mediante una numeración basada en la cantidad de partículas por pulgada cuadrada que contiene. Como regla general: cuanto menor es el número, más grande es el grano y más material retira (es más abrasiva). Se dividen principalmente en tres categorías:
• Lijas de grano basto o grueso (de 180 a 240 aprox.): Son las que más material "comen". Son ideales para los trabajos de desbaste inicial, como eliminar rebabas de fundición gruesas o nivelar de forma rápida piezas de resina y metal. Su capacidad de corte es alta, pero dejan una superficie arañada que deberá ser tratada posteriormente.
• Lijas de grano medio: Actúan como el puente necesario en cualquier proceso de preparación. Su función es eliminar los arañazos profundos y las marcas dejadas por las lijas bastas. Permiten suavizar la superficie sin riesgo de desgastar los detalles adyacentes por accidente, dejando la pieza nivelada.
• Lijas de grano fino (1200 o superiores): Se destinan únicamente al pulido y acabado final. No están diseñadas para retirar material sobrante, sino para cerrar el poro del material y eliminar las micro-marcas de los pasos anteriores, preparando la superficie para que la imprimación o el acabado en general quede totalmente lisa.

¿Cómo usar las lijas de modelismo?
No todas las superficies se tratan igual, pues dependiendo de su dureza y de la parte que haya que eliminar, se usarán unas herramientas y unas técnicas específicas. En modelismo, los materiales se pueden subdividir en tres grupos:
• Superficies porosas (madera, DM, cartón piedra, etc.). Por su naturaleza porosa, estos materiales absorben todo líquido, modificando su estructura, por lo que nunca se debe usar agua o aceite con ellos. Se puede usar cualquier tipo de lija, según las necesidades del proyecto, pero siempre en seco.
• Plástico y resina. Lo ideal con estos materiales es lijar al agua. El agua actúa como lubricante y refrigerante, evitando que el calor creado por la fricción deforme el plástico, que las partículas de los materiales se vayan al aire y logrando un acabado mucho más suave. Si se busca un acabado super pulido, en lugar de agua se utiliza aceite.
• Metal. El metal empleado para hacer miniaturas suele ser blando, por lo que, en general, se puede usar cualquier lija en ellas. Sin embargo, las limas diamantadas suelen ser las más cómodas para este tipo de minis y ofrecen la precisión necesaria para limpiar las salidas de aire y los puntos de unión en figuras pequeñas.
Cómo usar lijas de modelismo de miniaturas paso a paso
La teoría tradicional sobre el lijado de cualquier parte de la pieza aconseja seguir tres pasos para conseguir un buen acabado.
1. Fase de desbaste. Cuando es necesario rebajar o quitar material de un borde, se empieza por lijas de granos bajos (180-400). Estas son para eliminar “lo gordo”; no se recomienda llegar hasta la superficie de la miniatura con ellas porque dejarán grandes surcos. Lo ideal es pasar al siguiente paso y cambiar de herramienta para suavizarlos. Si el fallo que hay que quitar es muy pequeño, esta primera fase se puede omitir y empezar directamente por la segunda.
2. Fase de nivelación. En este punto, se deben utilizar las lijas de grano medio (600-800). Estas son menos agresivas por lo que allanarán los surcos causados en la fase anterior sin dejar del todo lisa la superficie. Así, la pieza queda nivelada y el acabado empieza a verse limpio.
3. Fase de suavizado y pulido. Para terminar, se emplean granos altos (1200-2500) para eliminar cualquier rastro de textura. No es necesario subir de 2000 a no ser que el resultado buscado sea un pulido brillante. En ese caso, se termina con la lija 2500 al agua o con aceites. Para finalizar, se puede emplear pasta pulidora para un acabado brillo, todo depende del proyecto y los materiales con los que se esté trabajando.
No solo hay que tener en cuenta el grano de la lija, sino también el soporte sobre el que está montada. La lija de goma espuma respeta las formas redondeadas y orgánicas o ayuda a crearlas. De hecho, al estar sobre goma EVA, la superficie de la lija es blanda, complicando mucho la tarea de mantener lisas las superficies.

Las lijas rígidas son mucho más apropiadas para este fin. Tanto cuando se busca una superficie totalmente plana como cuando se trata de un ángulo definido, esta es una buena opción. Muchas veces se utiliza dejando la herramienta en una mesa y moviendo la miniatura o la pieza para que quede más definida, en lugar de hacerlo al contrario.
Por último, el papel de lija permite llegar a recovecos que resultan difíciles con cualquier otra gracias a su flexibilidad. Tanto las de papel como las de espuma EVA se pueden cortar y dar la forma deseada para hacer más fácil el proceso de lijado.
Consideraciones a tener en cuenta
Con su uso, las lijas acumulan residuos del material lijado, quedando atrapados en el grano. Es un problema, sobre todo, en las más finas cuando se usan sobre materiales blandos como la resina (más frágil que el plástico). Para evitarlo y no tener que cambiar cada muy poco tiempo de herramienta, contar con un cepillo o un pincel de cerdas gruesas resulta muy útil. Sin embargo, las finas son más difíciles de limpiar y se desgastan con rapidez, por lo que para suavizar y pulir superficies se necesitan más unidades que al usar las de grano más grueso..
Por otro lado, también es importante saber cómo no usar las lijas de modelismo. No es recomendable lijar los materiales ultrablando (como la tiza) porque la herramienta se los comerá enseguida. Para este tipo de materiales la mejor opción es rascarlos o desgastarlos con un palito o una herramienta similar.
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