Cómo pintar con pinturas metalizadas

Saber cómo pintar con pinturas metalizadas es un recurso que puede dar mucho juego y realismo a cualquier minatura o diorama. Un buen acabado metálico no depende solo del color que uses, sino también de cómo prepares la superficie, cómo diluyes la pintura, qué contraste crear y qué tipo de metal quieres simular.
En el modelismo, los colores metálicos reflejan la luz y hacen que la figura gane volumen de inmediato; aunque cuentan con la dificultad de que cualquier exceso de pintura, base poco preparada u otra mala práctica arruine el efecto.
Qué son las pinturas metalizadas
En el modelismo, las pinturas metálicas son una categoría específica dentro de las acrílicas. Su función es reproducir el brillo y la sensación visual del metal sin necesidad de usar material real. De esta forma se representa el acero, el hierro, el oro, el bronce, el latón, el cobre y otras superficies brillantes o semibrillantes.
Esto permite pintar desde una cota de malla fantástica hasta un casco de guerrero, una espada, un arma de fuego o una pieza de maquinaria. De hecho, dan un acabado muy convincente incluso en escalas pequeñas, donde la luz y la textura cobran mucha importancia.

La clave está en los pigmentos reflectantes que llevan las pinturas metalizadas. A diferencia de un color plano, el metálico cambia visualmente según cómo incida la luz en la figura. En una armadura, una espada o un detalle mecánico, esa capacidad de reflejar la iluminación ayuda a que se vean más realistas.
También conviene entender que no todos los acabados metalizados deben verse iguales. A veces se necesita un metal muy brillante y otras uno más apagado. Para simular metal pulido o para representar una superficie envejecida, sucia o industrial, se emplean técnicas específicas tras el metálico. Por eso, antes de empezar a pintar con pinturas metalizadas, merece la pena pensar qué tipo de efecto final se busca y cómo llegar hasta él.
Cómo pintar con pinturas metalizadas paso a paso
Si quieres saber cómo pintar con pinturas metalizadas de la manera más segura, estate atento. Lo primero que debes hacer es preparar la superficie; lo segundo, trabajar con capas finas controladas para construir el efecto poco a poco.
Empecemos por el principio: la capa base. La superficie de una figura suele ser muy porosa o muy lisa, por lo que necesitará el tratamiento adecuado para que la pintura se agarre. Además, en este caso, debes tener en cuenta que el tipo de acabado metálico que consigas en tu miniatura dependerá, en parte, del tipo de imprimación que emplees. Es decir, la imprimación cambiará tanto la textura de la superficie como el efecto de la pintura metalizada.
El estándar para lograr el mejor acabado metalizado es la imprimación negra, no importa tanto si es brillo o mate, pues la profundidad de esta pintura hará que el resultado final dependa solo de la composición de la pintura, la misma que aporta profundidad y contraste. De hecho, las metálicas tienen brillo propio y, junto con el efecto de la luz, crean sombras y luces sin necesidad de efectos extra. Sin embargo, si quieres resaltar zonas claras, puedes mezclar con plata un color más claro que el de la base para conseguir un nuevo tono. Esta práctica es muy utilizada después de un lavado.

Por el contrario, si imprimas con color blanco, el reflejo metálico se perderá. El blanco consigue que los colores que se pinten encima se vean más puros, pero tiene mucha más presencia que el negro y, como resultado, hará que se vea mejor el color original, pero perdiendo su brillo metálico.
Una vez seca la imprimación, es el momento de usar las pinturas metalizadas. En este punto, la pregunta que surge a los modelistas que empiezan a usar estas pinturas es: ¿se pueden diluir las pinturas metálicas?
La respuesta rápida es sí, pero depende de la viscosidad de la pintura. Cada fabricante la formula con una fluidez particular. En el caso de las pinturas de Green Stuff World, están formuladas de tal forma que no tengas que pasar por el proceso de dilución, pudiendo pintar directamente del bote siempre que se pinte con pincel. Para el aerógrafo, será necesario diluirlas a una proporción de 1:1 para evitar que se obstruya la boquilla del instrumento. Por otro lado, si quieres dar capas muy finas, también puedes hacerlas más fluidas.
Muchos artistas optan por usar agua del grifo para diluir las pinturas, pero no es la mejor opción. Si el agua es muy dura o contiene ciertos tratamientos, puede interferir en su composición. Cuando la única alternativa es utilizar agua, se recomienda emplear agua destilada, aunque la mejor opción siempre va a ser un diluyente específico que mantenga las propiedades de la pintura mientras las hace más fluidas.
Tras conseguir la textura deseada, aplica varias capas finas a pincel o con aerógrafo. Asegúrate de que la capa anterior esté completamente seca antes de aplicar la siguiente.

Por último, para contar con todos los datos para saber cómo pintar con pinturas metalizadas, cabe mencionar que las metálicas son compatibles con figuras de resina, plástico o minis de metal. En los tres casos, habrá que preparar la superficie antes de pintar, con una imprimación adecuada.
La superficie de las figuras de metal suele ser más lisa que las de plástico o las de resina, por lo que la pintura puede adherirse peor si no se limpia e imprima correctamente. Desgrasa la pieza y aplica imprimación, incluso lijar un poco la capa base ayuda a la fijación de la pintura. Sobre esta base, el metálico se comporta mucho mejor.
¿Se pueden mezclar las pinturas metálicas con pintura normal?
Es posible mezclar pinturas metalizadas con pinturas normales, pero el efecto metálico perderá intensidad o se le dará un toque metalizado a la normal, ya que se reduce la proporción de partículas de metal. Otra opción es añadir pigmentos metálicos a las pinturas normales para dar un acabado similar al original.
Eso no es necesariamente malo. En modelismo, muchas veces se busca precisamente un metal más apagado, más oscuro o más envejecido. Una mezcla entre metálico y gris, por ejemplo, puede servir para una pieza de acero con menos reflejo. Una mezcla entre metálico y marrón puede dar un tono más sucio o más oxidado.
Lo importante es saber qué estás sacrificando al mezclar. Cuanta más pintura normal añades, más te alejas de un metal puro. Si quieres mantener un efecto claramente metálico, usa la mezcla con moderación.
En cualquier caso, antes de realizar la mezcla debes tener ciertas consideraciones en cuenta:
• Compatibilidad. Para que no se corten las pinturas y puedan mezclarse satisfactoriamente, deben tener el mismo tiempo de base. Mezcla pinturas metalizadas al agua (acrílica o látex) con color normal al agua y las de base de aceite o disolventes con normales de la misma base. Puedes comprobar si el fabricante da alguna indicación para realizar con éxito esta mezcla.
• Comprobaciones iniciales. Realiza una primera mezcla empleando pequeñas cantidades de pintura para comprobar que las partículas metálicas se distribuyen uniformemente en la normal. Además, antes de empezar, aplica la pintura en una zona pequeña y poco visible para evaluar el resultado.
• Efecto. Normalmente, este mix dará como resultado un brillo sutil en el color normal, sin la intensidad de las metalizadas originales. Asimismo, podrás crear tus propios tonos con este nuevo acabado.
• Precauciones. Si no se mezcla bien, las partículas metálicas pueden esparcirse de forma desigual dando como resultado un brillo dispar. Del mismo modo, en algunas ocasiones la mezcla puede variar las propiedades de cobertura y textura del producto.
La pintura metálica es una opción popular para pintar maquetas, miniaturas y cualquier elemento de manualidades porque proporciona un acabado metálico muy realista y bonito, además de ser fácil de trabajar. La pintura metalizada puede diluirse con agua o thinner acrílico y limpiar tus pinceles con agua y jabón, lo que la convierte en una opción cómoda tanto para principiantes como para modelistas experimentados.
Cuando utilices pintura metalizada acrílica, es importante agitar bien el bote antes de usarla para asegurarse de que los pigmentos metálicos se mezclan completamente con el diluyente. El uso de bolas mezcladoras ayuda mucho en esta función. También puedes mezclarla con otras tintas transparentes para crear tonos de pinturas metalizadas personalizados, especialmente si partes de un color metálico blanco como Mystic White.
¿La pintura metálica es brillante?

Sí, las pinturas metalizadas suelen contener mínimas partículas de aluminio u otros componentes como mica (especialmente en dorados, bronces o efectos perlados) que reflejan la luz y crean esa sensación de superficie reflectante que no se consigue con un acrílico mate. Ahora bien, no todas las metálicas brillan igual. Algunas brillan con más intensidad y otras tienen un acabado más discreto. Eso permite elegir entre un metal pulido, un metal desgastado, un hierro más apagado o un oro más lujoso. Esa diferencia puede observarse en las pinturas metálicas Vivid Colors cuyo acabado es más perlado que el de las tradicionales.
También hay que recordar que el brillo puede reducirse si aplicas demasiados lavados opacos encima. A veces interesa porque ayuda a envejecer el metal. Otras, en cambio, conviene recuperar el reflejo con un último toque de color metálico en las zonas altas.
Al final, dominar cómo pintar con pinturas metalizadas en el modelismo requiere entender tres cosas: cómo se comporta la pintura, cuándo diluirla y qué contraste necesita la pieza. Si controlas estos tres puntos, el acabado mejora muchísimo. No es necesario complicarlo más de la cuenta. Una imprimación correcta, una base bien aplicada, sombras equilibradas y un último repaso de luces suelen bastar para conseguir un metal convincente.
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