¿Cómo curar la resina UV?

La resina UV ha cambiado la forma en que se usa la resina, tanto en el modelismo como en las manualidades. A diferencia de las epóxicas de dos componentes que requieren horas de espera y mezclas precisas, la UV ofrece un resultado casi instantáneo si se comparan los tiempos de espera. Esta rapidez tiene su letra pequeña que es importante conocer antes de trabajar con ella. Una de las preguntas más recurrentes antes de su primer uso es “¿cómo curar la resina UV?”, pues es imprescindible que no quede pegajosa, no amarillee ni genere burbujas internas para conseguir un efecto de agua cristalina en un diorama o una simple capa protectora transparente brillante en una joya.
En esta guía de Green Stuff World, profundizamos en la ciencia detrás de la fotopolimerización, analizaremos los tiempos de exposición según la potencia de las herramientas empleadas para curarla. Prepárate para dominar este material y llevar tus efectos de agua, lentes y encapsulados al siguiente nivel de realismo.
Funcionamiento de la resina UV: fotopolimerización
Para entender cómo curar la resina UV y el porqué de lo que ocurre a nivel molecular, es necesario explicar el proceso químico que ocurre entre la resina y la luz. La resina UV es una sustancia fotosensible compuesta por oligómeros (cadenas cortas de moléculas que definen la dureza, flexibilidad y resistencia final del material curado tras exponerse a la luz ultravioleta) y monómeros (moléculas que transforman el líquido en sólido durante el proceso de curado) mezclados con fotoiniciadores (activadores para solidificar el producto). Cuando los fotoiniciadores se exponen a una longitud de onda específica (normalmente entre 365 nm y 405 nm de luz UV), absorben la energía lumínica y desencadenan una reacción en cadena química que solidifica el líquido en segundos. Por lo tanto, la luz ultravioleta funciona como catalizador.
Este proceso es exotérmico, lo que significa que genera calor. En piezas de modelismo muy pequeñas, esto no suele ser un problema, pero si aplicas una capa demasiado gruesa de una sola vez, la acumulación de calor puede deformar el plástico de la miniatura o crear grietas internas. Por ello, el secreto del éxito radica en el control de la intensidad, el tiempo y la cantidad de producto a curar de una vez.
Muchos modelistas novatos creen que "más luz es mejor", pero una sobreexposición puede quemar la resina, dándole un tono amarillento que destruye el efecto de agua transparente. El equilibrio es clave: ráfagas cortas de luz, seguidas de periodos de enfriamiento, son la técnica recomendada para piezas de gran volumen.
Curar la resina UV
A diferencia de las resinas tradicionales que secan por evaporación o mezcla, la ultravioleta requiere una exposición directa a la longitud de onda específica que corresponde con la luz ultravioleta para activar sus fotoiniciadores. El primer paso consiste en aplicar el producto sobre una superficie limpia y seca en capas finas que no superen los 2 mm. Una vez depositada la resina, se debe proyectar una luz UV de forma constante y cercana. En piezas pequeñas de modelismo, una lámpara o linterna de Green Stuff World situada a unos 5-10 cm de la pieza será suficiente para iniciar la polimerización.

El tiempo de exposición es el segundo factor crítico al aprender cómo curar la resina UV. Para saber cuánto curarlo, hay que tener en cuenta la potencia de la fuente de luz y la opacidad de la mezcla. Si se han añadido tintes o pigmentos, la luz tardará más en penetrar, por lo que el tiempo de exposición será mayor. Si el producto queda totalmente opaco no curará, pues la barrera será tal que la luz no podrá atravesarla y únicamente secará la superficie.
Un curado estándar oscila entre los 60 y los 120 segundos bajo una lámpara LED UV profesional, aunque los factores que intervienen en este tiempo son tantos que es mejor ver cómo se comporta la resina UV. Es importante no mover la pieza durante este proceso, pues cualquier vibración puede crear ondas o irregularidades en la superficie antes de que se solidifique por completo.
El proceso termina con la fase de postcurado y enfriamiento. Es recomendable dejar que la pieza repose unos minutos después de apagar la luz para que se enfríe, ya que el curado se produce mediante una reacción química exotérmica (genera calor). Esto ayuda a que las cadenas de polímeros se asienten y evita que se agriete por un choque térmico. Para finalizar el proceso, puedes proteger el acabado con un barniz, aunque no es un paso completamente opcional.
En caso de emergencia, cuando un modelista u otro artesano necesita curarla pero no tiene los medios para hacerlo, otra pregunta recurrente es “¿cómo curar la resina UV sin luz UV? La respuesta tiene varios matices y es oportuno explicar bien cada uno de ellos.
¿Cómo curar la resina UV sin luz UV?
Técnicamente, siempre necesitas luz ultravioleta, pero ésta no tiene por qué venir de una linterna eléctrica como la de GSW. La fuente más potente y gratuita que existe es, por supuesto, el Sol.
Para curar resina UV con luz solar, lo primero que hay que tener en cuenta es la intensidad del astro, que varía drásticamente según la hora del día, la estación del año y la nubosidad. Evidentemente, difiere mucho según el lugar del planeta donde cada persona se encuentre. Un día despejado de verano, con luz directa, una capa fina puede curar en 5-15 minutos, mientras que un día nublado de invierno podría tardar hasta una hora, todo depende del tiempo.
El principal inconveniente de este método es la falta de control. La luz directa suele ser muy agresiva y puede provocar que la resina amarillee más rápido que con una lámpara.
Además, al curar la resina uv sin luz uv artificial, es preciso proteger la pieza del polvo y el viento. Al tardar más tiempo en solidificar, cualquier partícula en suspensión en el ambiente puede quedar atrapada en la superficie, arruinando la transparencia. Si el día está agitado y hay peligro de estropear la pieza, se puede colocar al lado de una ventana. El sol indirecto también secará la resina, aunque el tiempo de curado se incrementa. En el caso de que el sol sea directo, podría quemarla, por lo que hay que dejarla el tiempo justo para que seque.
El grosor de la capa
Uno de los errores más comunes al buscar información sobre cómo curar la resina UV es ignorar el límite de profundidad del material. La luz ultravioleta debe ser capaz de atravesar toda la masa de resina para activarla. Si intentas curar un bloque de 2 cm de grosor de una sola vez, es muy probable que la superficie se endurezca, pero el interior permanezca líquido o viscoso.
Lo ideal es trabajar por capas de no más de 2 o 3 milímetros. El procedimiento es simple: aplicar una capa, curarla con la linterna durante 2 y 4 minutos y repetir el proceso. Esto no solo garantiza un curado total, sino que permite añadir elementos decorativos en diferentes niveles de profundidad, como pequeñas plantas actuáticas, burbujas intencionadas o peces a escala, creando un efecto tridimensional real.

Si la resina contiene pigmentos o tintes, el tiempo de curado debe aumentar. Los pigmentos bloquean parte de la trayectoria de la luz, por lo que la lámpara tendrá que trabajar más tiempo para llegar al fondo de la mezcla. Recuerda: cuanto más oscuro sea el color que añadas, más finas deben ser las capas para asegurar una polimerización completa. De hecho, cuando se agrega tinte o la capa es un poco más gruesa de lo normal, lo ideal que es la parte trasera del molde empleado sea transparente para que pueda curarse por ambas partes, ya que seguramente la luz no llegue al fondo curándolo únicamente por uno de los lados.
Tabla de tiempos recomendados según potencia
Como se ha explicado anteriormente, no todos los métodos de curado actúan con la misma potencia y, por lo tanto, requieren tiempos de secado distintos. Esta tabla comparativa muestra de forma clara las diferentes opciones y los tiempos estimados de curado que precisa cada una.
| Potencia de Lámpara | Grosor Capa (mm) | Tiempo Estimado |
| Linterna UV GSW | 1-2 mm | 2-4 min |
| Lámapra LED GSW | 2-3 mm | 2-5 min |
| Luz Solar Directa | 1-2 mm | 5 - 15 min |
| Luz Solar (Nublado) | 1 mm | 20 - 60 min |
Esta tabla muestra la media de los tiempos oportunos para cada uno de los métodos. Existen circunstancias que pueden alterarlos, por lo que se recomienda estar atento a cómo actúa la resina en cada caso para un resultado ajustado a las necesidades de cada contexto.
Consejos para encapsular elementos orgánicos en resina UV
Muchos modelistas usan la resina UV para simular charcos en peanas con césped o arena. También es muy común en el campo de la joyería, donde los artesanos crean pendientes y collares con flores, hojas y otros elementos naturales. En estos casos, es necesario saber que los materiales orgánicos pueden soltar burbujas de aire al calentarse por la reacción de la resina.
Para evitarlo, sella primero el material (césped, madera, arena, flores, pequeños racimos, etc.) con una capa de cola blanca o barniz y deja que seque por completo antes de verter resina UV sobre él.
Esto creará una barrera que impedirá que el aire atrapado en los poros de las materias orgánicas suba a la superficie de tu resina durante el curado, garantizando que el acabado sea tan transparente como el cristal y sin ningún tipo de pompa de aire.
Seguridad y mantenimiento de las herramientas
Trabajar con luz ultravioleta requiere precaución. Este tipo de luz es perjudicial para la retina, por lo que se recomienda no mirar directamente a la luz de la linterna UV o la lámpara de luz ultravioleta durante el curado. El uso de gafas con filtro UV o trabajar con una caja de curado son buenas opciones.
Además, no hay que olvidar mantener los botes de resina alejados de la zona de trabajo mientras la lámpara o linterna esté encendida para que no se cure dentro del recipiente y quede inutilizable. Al tener un tiempo de curado tan corto y trabajar con capas una tras otra, es común olvidar cerrar el bote y que quede abierto cerca de la luz UV, lo que puede provocar que el contenido del cuello se solidifique dentro del bote, arruinando el envase. También es una buena práctica limpiar siempre la boquilla del aplicador después de cada uso para asegurar que el cierre se mantenga hermético con el fin de que no pase nada de luz y no se estropee el producto.
Por lo tanto, dominar cómo curar la resina UV y todas las técnicas para ello es importante para no cometer errores y estropear el resultado del diorama o cualquier otra creación. Independientemente del instrumento o técnica de curado que emplees, la clave está en tener paciencia para aplicar capas finas y curarlas antes de aplicar otra. Recuerda todos los consejos que hemos dado en este artículo y tus proyectos tendrán la durabilidad y el acabado cristalino que sólo un experto es capaz de conseguir.
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