Cómo diluir pintura acrílica

La pintura acrílica es el alma de la mayoría de los proyectos de los artistas del modelismo. Para obtener el resultado deseado, es imprescindible que la densidad sea la adecuada, ya que no todos los contextos requieren la misma fluidez. Es por ello que, antes de pintar, hay que tener clara la técnica a emplear, pues cada una precisa de un espesor concreto. Dominar cómo diluir pintura acrílica es imprescindible para conseguir el resultado esperado y pasar de una superficie rugosa con marcas de pincel a una obra con transiciones perfectas, acabados satinados y capas suaves que respeten cada remache y textura del modelo.
¿Por qué es necesario diluir la pintura acrílica en el modelismo?
Las pinturas acrílicas diseñadas para el hobby están compuestas por tres elementos principales: pigmentos (el color), resina acrílica (el aglutinante que pega el pigmento a la figura) y agua (el vehículo que mantiene la mezcla líquida). La viscosidad de la pintura garantiza que el pigmento no se degrade, por lo que la mayoría de las marcas fabricantes venden su pintura acrílica más densa de lo estrictamente necesario para que no pierda calidad y aguante hasta que el artista la utilice.
Diluirla no es simplemente “hacerla más líquida”, es una cuestión de control físico y químico que permite:
• Preservación del detalle. Una capa de color demasiado densa al pintar miniaturas o bustos rellena las líneas de expresión, las texturas de la piel o el relieve de las armaduras. La dilución adecuada facilita que la pintura se asiente en una capa micrométrica, manteniendo la fidelidad del esculpido original.
• Eliminación de la tensión superficial. El pigmento de la pintura pura tiende a acumularse y “tirar” de sí mismo debido a su alta tensión, lo que complica la extensión uniforme. Al diluir la pintura con productos específicos, se desliza suavemente sobre la superficie, eliminando las antiestéticas marcas de las cerdas que aparecen cuando empieza a secarse mientras aún se está extendiendo.
• Gestión de la opacidad. El modelismo moderno se basa en la acumulación de capas. Diluir hace posible trabajar con transparencias, lo que facilita técnicas avanzadas como las veladuras (glazes) para crear filtros de color, o el degradado (layering), donde se superponen tonos de forma tan sutil que el ojo humano no puede percibir dónde termina un color y empieza el siguiente.
• Mejorar la adherencia y el secado. Una mezcla bien equilibrada nivela el tiempo de secado. Si la pintura es muy gruesa, la capa externa se seca antes que la interna, lo que puede provocar grietas o texturas inesperadas. La dilución controlada asegura una evaporación uniforme del solvente.
¿Cómo diluir pintura acrílica con los productos de Green Stuff World?
Las pinturas acrílicas de Green Stuff World se venden listas para usar. Se han desarrollado con su fórmula propia MxxFórmula, mediante la cual se ha conseguido la viscosidad perfecta para poder pintar con ellas sin diluir pero sin perder la cobertura, la adhesión y el color vibrante.
Aun así, para llevar a cabo ciertas técnicas, es necesario diluirlas. Tanto con el Master Medium como con el Acrylic Thinner es posible cambiar la estructura de las pinturas para amoldarlas a la técnica que necesitas. Para ello, es importante escoger bien el producto y la cantidad de mezcla con la pintura.
El Master Medium añade transparencia a la mezcla sin llegar a diluirla de la forma que lo hace el thinner. Principalmente, puedes lograr tres resultados diferentes:
• 100% pintura acrílica: perfecto para aplicar capas base y pintar bloques del mismo color como una pared, un tejado o una capa sobre las que hacer detalles.
• 50% / 50%: la pintura se suaviza y se extiende con mayor uniformidad, ideal para layering, una técnica de pintado por capas para hacer transiciones suaves de colores creando un efecto degradado. Con esto se consigue crear transiciones suaves entre sombras y luces, aportar volumen y profundidad a las miniaturas o resaltar detalles específicos sin necesidad de veladuras.
• 20% pintura / 80% Master Medium: crea una textura suave, se utiliza para veladuras (glazing), una técnica cuyo objetivo es teñir o filtrar un color ya pintado sin taparlo por completo. Así, se suavizan las transiciones, se cambian tonos para ponerles un filtro de un color específico o para sombrear zonas concretas.

El diluyente, por su parte, la hace más fluida principalmente para su uso con aerógrafo, aunque se puede usar para otros fines según la consistencia.
• 100% pintura acrílica: aplicar color sin ningún tipo de efecto concreto.
• 50% / 50%: esta dilución es adecuada para veladuras.
• 20% pintura acrílica / 80% diluyente: el producto tan diluido suele usarse para hacer lavados (washes), de manera que fluya hacia los recovecos y grietas. Así, al secarse, deja las partes bajas más oscuras y realza los detalles sin cubrir completamente las zonas altas.

Para no perder la calidad del producto y obtener los mejores resultados, se aconseja siempre diluir empleando un diluyente específico para cada tipo de producto, por lo que a la pregunta “¿cómo diluir pintura acrílica?” la mejor respuesta es con un diluyente acrílico. Sin embargo, hay otros métodos de emergencia que pueden funcionar.
¿Se puede diluir pintura acrílica con agua?
Técnicamente sí, ya que el agua es el solvente natural de las resinas acrílicas de base acuosa, pero demasiada agua puede comprometer la calidad del producto. El agua actúa simplemente como vehículo para reducir la viscosidad; sin embargo, no contiene aglutinantes (“pegamento”). Si la dilución supera un ratio crítico, las cadenas de polímeros de la resina acrílica se dispersan tanto que pierden su capacidad de formar una película sólida y continua. Esto se traduce en una pérdida de adherencia y puede aparecer el conocido como “efecto tiza” cuando la pintura pierde saturación, dejando un acabado mate, pastel y de opacidad irregular. Asimismo, los pigmentos se acumularán en los bordes de la mezcla, ya que las gotas de agua secan desde los bordes hacia el interior.
Más allá de la parte química de las pinturas, la física del agua juega un papel crucial debido a su alta tensión superficial. A diferencia de los diluyentes específicos de GSW, el agua tiende a formar gotas y charcos sobre la superficie de la miniatura en lugar de deslizarse uniformemente. Esto dificulta enormemente técnicas como los lavados o las sombras donde se busca que el color fluya hacia los recovecos. Además, los tiempos de secado son más largos, lo que entorpece las sesiones de pintado.
Por último, cabe considerar la pureza del agua utilizada, ya que no toda es igual. El agua del grifo suele contener cloro, cal y diversos minerales según la región de procedencia. Al evaporarse el agua sobre el modelo, estos residuos sólidos quedan atrapados en la capa de pintura acrílica, pudiendo alterar el acabado. Aunque en la mayoría de los casos no es apreciable al ojo humano, siempre se recomienda usar agua destilada o desionizada para estas mezclas rápidas. Sin embargo, para obtener mejores resultados, lo ideal es utilizar el diluyente acrílico de Green Stuff World o mezclarlo con agua para aportar la carga de resina necesaria para mantener la cohesión del pigmento y que quede bien adherido a la superficie.
¿Se puede diluir con alcohol?
Una de las respuestas que esperan los modelistas al preguntarse “¿Cómo diluir pintura acrílica?” es el tipo de diluyente que pueden usar. En el caso de la pintura acrílica, el alcohol no es un buen diluyente porque su base es acuosa. Al mezclar alcohol con estas pinturas, se produce una reacción química que puede “cortar” la emulsión, alterando la cadena de polímero de la resina. El resultado suele ser una textura gomosa o grumosa que obstruye el aerógrafo y deja superficies irregulares en la miniatura, perdiendo por completo la suavidad del acabado original. Esta reacción la utilizan artistas que pientan sobre lienzo para dar acabados concretos a sus obras.
Además, el alcohol tiene una tasa de evaporación extremadamente rápida, lo que provoca que la pintura se seque muy rápido al salir del aerógrafo o al aplicarlo con el pincel, impidiendo que se nivele correctamente sobre la superficie. El uso del alcohol se recomienda para reactivar pinturas específicas a base de este solvente o para procesos de limpieza profunda de utensilios. Para pintar, los thinners específicos son la opción más óptima y práctica para proteger los colores.
El alcohol sirve para diluir las tintas, pues el color de éstas se disuelve en el vehículo. En cambio, en las pinturas acrílicas el pigmento está en suspensión en el líquido, por lo que tiene un comportamiento diferente y tanto el agua como el thinner acrílico y el medium alteran el comportamiento del pigmento. El objetivo es conseguir, aun diluyendo, capas uniformes con una buena cobertura o, por el contrario, saber cómo usar estos diluyentes para aplicar técnicas concretas como el glazing o hacer lavados.
Por ende, saber cómo diluir pintura acrílica es fundamental para obtener resultados de calidad al pintar miniaturas y dioramas. Entender qué producto usar, en qué proporción y para qué técnica permite trabajar con mayor control, preservar el detalle del modelo y evitar problemas de acabado. Por ello, elegir diluyentes específicos frente a soluciones improvisadas marca la diferencia entre un producto funcional y un resultado verdaderamente profesional.
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